HISTORIA
40
AÑOS DE VIDA DE LA MUTUALIDAD
(1966-2006)
UN
RECORRIDO POR LA HISTORIA DE OTXARKOAGA
German
Oliva Barruso
1.
PROLOGO POR EL PRESIDENTE.
2.
PRIMEROS AÑOS DE LA ASOCIACIÓN.
3.
1968 CREACIÓN DE LA AFO Y PRIMER CENTRO SOCIAL
4.
AÑOS 70. APARICIÓN DE LA CONSTITUCIÓN.
5.
AÑOS 80.COMPRA DEL LOCAL DE MAKALDI, LUCHAS VECINALES
6.
AÑOS 90. DESARROLLO SOCIAL DE LA ASOCIACION .BEHARLEKU
7.
SIGLO XXI
8.
ARTÍCULOS DE PRENSA Y FOTOS MUTUALIDAD
9.
ESTADÍSTICAS DE OTXARKOAGA
10.
RECORRIDO POR LA PRENSA DE OTXARKOAGA
Recordarás
que sentiste frío en la estación
de RENFE.
La
maleta cargada de promesas, llenas de ilusión y esperanzas que nos conducían
hacia una nueva vida. Un lugar donde encontrar un buen trabajo y crear un hogar
digno donde nuestros hijos pudieran tener una vida más fácil.
Extremadura
Galicia, Castilla…… ¡que lejos quedaba nuestra casa! ¡Aquella oscuridad y
soledad! Allí estaba “el conocido”, el pariente del pueblo, con un puesto
de trabajo. En el mejor de los casos una habitación con derecho a cocina y en
la inmensa mayoría de los casos una chavola, en ese “barrio escondido”
donde cada amanecer surgían nuevas “casas de cartón”.
Bilbao
sigue creciendo, se abren nuevas fábricas, bandas…….lo que conlleva que el
número de emigrantes se dispare y con ello, proliferen
estos poblados en las periferias de la ciudad.
Nace
otxarkoaga, ubicado en las laderas del monte Artxanda. Antes poblado de lobos,
ahora nuestro barrio.
Tres
de Marzo de 1963, miércoles de ceniza, hace 42
años, allí estaba yo en el andén de aquella inmensa estación,
lloviendo, rodeado de extraños, sentí que todo era oscuro y en esa oscuridad
“el paisano”, siendo yo uno de esos privilegiados con derecho a cocina y
trabajo al día siguiente.
Mediante
sorteo nos tocó la casa en Otxarkoaga, una vivienda digna una vivienda digna a
cambio de una rente. Empezar de nuevo con ilusiones renovadas.
Aunque
el trabajo es muy duro vale la pena la recompensa, llegar al barrio y allí
encontrar la familia feliz por tener un hogar.
Desde
el primer momento la cruda realidad: el trabajo de sol a sol, los salarios
pobres, las horas extras. Regresar a casa y. más miseria.
Para
mi mujer quedaba el trabajo de educar a nuestros hijos, de controlar
la economía domestica, de cuidar de nuestra salud……
No
había escuelas, ni servicios sanitarios, tan solo un medico familiar para todo
el barrio. Había que coger dos autobuses para ir al especialista. No se como
pero Juana, al igual que el resto de las mujeres, lo conseguía.
Los
domingos a la salida de misa nos
encontrábamos con los vecinos, que llegaron a ser nuestra familia, con los que
compartimos nuestras alegrías y dificultades que eran también suyas.
Entre
estos amigos se encontraban Juanito, si no sabías llevar las cuentas el te enseñaba,
Lorenzo, Basilio, Sinde, Eustaquio,….etc…
Estas
charlas desembocaron en la creación de la Mutualidad.
En
la Mutualidad encontramos un lugar
donde reunirnos, apoyarnos y pensar en lo que debíamos reivindicar para nuestro
barrio. Se creó una asociación,
que en aquel tiempo era difícil, donde compartíamos nuestros problemas ayudándonos
los unos a los otros. La mutua fue una escuela de la vida y de conocimientos, un
lugar de ocio que no suponía un gasto para la familia.
Ahora a mis 67 años, añoro el puerta a puerta, el conocernos y compartir nuestras vidas. Admiro a nuestras mujeres por su lucha diaria, solas y en silencio; ellas eran las que cuidaban el bario. Recuerdo a Don Diego, ese espíritu libre y luchador por las causas justas. Recuerdo también esas tertulias que duraban hasta medianoche y en las que los compañeros soñábamos con un barrio mejor. Allí se plantaron las primeras semillas. Hoy cuando miro a Miguel e Ignacio, colaboradores directos de la Mutualidad veo que la semilla ha germinado.
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Toda
esta historia empezó no hace mucho tiempo, cuando Saturnino Martín propuso a
la Junta para que en la Asamblea anual de la Mutualidad, se realizara un pequeño
recorrido de la historia de lo que había sido la mutualidad.
A la
Junta le pareció bien la idea, y es que cuando se llevan más de 40 años
trabajando en el barrio, es la hora de hacer balance, pero sobre todo es la hora
de recoger y no perder la memoria. Mucha gente ha pasado a lo largo de esta
historia que de manera no muy extensa se recoge aquí.
Además de esta manera nos sirve para hacer un recorrido a este barrio querido llamado OTXARKOAGA, que al fin y al cabo es el principal protagonista de toda esta historia

PRIMEROS
AÑOS
Nos
situamos en el inicio de la década
de los sesenta, la mala planificación
y la falta de espacio urbano, implica que
existe en Bilbao alrededor de unos 30.000 chavolas.
Tal
era la importancia de este fenómeno que había surgido
como barrios o ciudades, con su vida propia.
Los
núcleos más importantes fueron los que se situaban en las falda del Monte
Banderas, Los caños, Ollargan y la campa de los Ingleses, más conocido
actualmente por Abandoibarra
Las
levantaban los inmigrantes que, habiendo conseguido trabajo, se traían a
sus familias a vivir con ellos.
Las
chavolas eran construidas por la noche, ya que nadie tenía permiso de
construcción, y estaban hechas con materiales muy sencillos, maderas,
cartones…etc.
Durante
el día se apilaba este material y en cuanto caía la noche se ponían manos a
la obra, de tal forma que al día siguiente las familias ya estaban ocupando el
nuevo hogar.
Ninguna
contaba con sanitarios ni agua, y la toma de luz se hacía de manera ilegal.
Hubo
que aprovecharon estas reuniones de chavolas para crear bares, que se
convirtieron en lugares de encuentro y de reunión. En el monte Banderas,
incluso, tuvieron iglesia y escuela propias.
Este
incremento de chavolas situó a
Bilbao ante un grave dilema.
Se
necesita crear algo para solucionar el problema que era la falta de vivienda. Y
con todas estas premisas nace OTXARKOAGA.
Cuentan
algunos historiadores, que el nacimiento de Otxarkoaga, tiene mucho que ver con
la llegada de Franco a Bilbao.
Así
haciendo un recorrido en coche, vio por las ventanillas la existencia de
chavolas en las faldas de monte Banderas, y pregunto ¿Qué son aquellas casitas
que se ven en esa ladera? Los
acompañantes le explicaron que eran chavolas construidas ilegalmente por la
gente que había venido a Bilbao debido a su auge industrial.
Entonces
Franco hico el siguiente comentario:
“pues
la próxima vez que venga no quiero ver ni una,¡háganles casas como Dios manda¡”
Y
dicho y hecho, desde el ministerio de Vivienda ante el requerimiento del
dictador, decidió la construcción de una gran barriada que acogería a todas
aquellas familias.
Así
solo se tardó año y medio en construir 3500 pisos. Por supuesto tanta rapidez
y la mala calidad de los materiales de construcción pasaron facturas muy pronto
a los vecinos del barrio.
A
pesar de los años, y de estudios más recientes, la mejor explicación del
nacimiento de Otxarkoaga, la
encontramos en el estudio socio-demográfico de Otxarkoaga
de Jesús María Paredes y Andrés López Ibarrondo del año 1992

“si
a una población sin vivienda y con escasa cualificación profesional se le daba
la oportunidad de tener vivienda, y al mismo tiempo, trabajo
en la construcción de sus viviendas, se conseguía acabar de un solo
golpe con dos problemas que podían generar muchos más”
De
esta forma por decreto del año 1958 se regularon los
planes de Urgencia Social para Bizkaia, que suponían la construcción de 4000
viviendas, que serían distribuidas por el ministerio de la Vivienda.
Así
para el año 1961 y en tan solo 18 meses se construyó el barrio de Otxarkoaga.
Estas
viviendas tenían que dar cabida al mayor número posible de personas, alrededor
de unas 16.000 estaban esperando su casa.
Otra
característica de las viviendas es la baja calidad de los materiales que se
usaron para la construcción, registrándose
los primero problemas de humedades y goteras en 1963, tan sólo dos años
después de su construcción.
Otros
de los datos que llaman la atención es que según el Ayuntamiento el 69% del
barrio es considerado zona verde. Pero hay que aclarar casi ese 70%,
es la superficie que se encuentra entre los bloques. Y que a partir de ese
momento será utilizad a por los vecinos como zona de juegos, y en el menor de
los casos (ya que no había muchos coches), como aparcamiento.
Evidentemente
no se trataba de buscar un barrio habitable y con zonas para adornar y
expandirse los vecinos, sino de zonas que se
quedaron sin construir por tratarse de zonas no aptas para la construcción debido al alto
coste que suponía
.Así,
esa utilidad fue dada por los propios vecinos y no por la constructora o el
Ayuntamiento.

Los
protagonistas de nuestra historia, son
emigrantes que llegaron alrededor de los años 61 y 62, recién construido el
barrio. Evidentemente, pocos de ellos por no decir ninguno se plateaba el que 43
años después se hablaría de aquellos tiempos, y se miraría con cierta
nostalgia la capacidad que tenían de unirse contra las adversidades, de trabajar
por una causa común, como era
mejorar las condiciones de vida de un barrio recién creado, y donde ellos,
desde luego, no habían elegido vivir.
El
principal problema en aquellos tiempos se podía pensar que era el
trabajo, o la falta de trabajo, la realidad era muy diferente. Lo que pasaba era
que no había dinero para mantener a la familia. Como se
solucionaba esta falta de liquidez, pues trabajando, la gente trabajaba de sol a
sol, las jornadas de trabajo eran interminables y con unas condiciones de
trabajo infernales.
“No
había dinero, había mucho trabajo, horas extraordinarias las que querías,
Trabajábamos de sol a sol, casi sin parar para comer.”
Este
ejemplo ilustrativo de uno de los socios de la mutualidad nos da una idea de la
situación.
“una
vez cobrando la cuota, me dirigí a
un piso del bloque 1, cuando llegué
allí se encontraba la familia comiendo, era el matrimonio cos sus seis hijos, estaban
comiendo una sopa, sopa, por decir algo, porque aquello era agua. Era tal que me
eche la mano al monedero, saqué todo lo que tenía, mucho tampoco podía yo
tener y se le di”.la condiciones eran realmente
muy malas.”
Pero
no todo era negativo, la falta de dinero era compensada, por un barrio donde la
convivencia, desde luego, era mejor que en la actualidad, la llegada al
barrio de cientos de emigrantes en busca de trabajo supuso que la gente se unió
y se ayudó en la dificultad. Las puertas de las casas estaban abiertas, las
calles muchas de ellas sin asfaltar y sobre todo sin problemas de coches, eran
terreno propicio para que los niños y niñas del barrio pasarán horas
y horas en la calle,.

Tal
era así que las pocas carreteras del barrio se convertían en pequeños
“San mames” que muy de vez en cuando se veían interrumpidos por el paso de
un coche.
Otra
característica de esos primeros años era la falta de recursos sanitarios en el barrio, donde
solo había un médico para todo el barrio. Si a todo esto añadimos la falta de
buenas infraestructuras que dejaban
al poblado en una situación de verdadero abandono.
Las
instituciones se habían preocupado de hacer los edificios, pero no de dar al
barrio un contenido, era un claro ejemplo de cómo se hacían las cosas en
aquellos años.
Así
fue como unos cuantos de esos vecinos, con más buena voluntad
que otra cosa, vieron la importancia de juntarse y crear algo para el
barrio .El objetivo era mejorar las
condiciones de vida del barrio y responder a esa necesidad de crear un lugar
habitable.
Ante esa dificultad de juntarse
para resolver los problemas, los vecinos aplicaron
el refrán de que “el que hace la
ley hace la trampa” y, platearon una formula para llevar a cabo sus propósitos
sin incumplir la ley. Se pensó que creando la “Mutualidad”, con el fin de
dar respuesta al tema de los
difuntos., se podía dar cabida a otras realidades, como así quedó demostrado.
Por lo que la Mutualidad inició su
marcha sin tener claro su
funcionamiento, pero con las idas clara de lo que se pretendía.
Las primeras reuniones, tuvieron lugar, en la casa cural. Fueron
los párrocos del barrio quienes desempeñaron una labor fundamental, tanto Don
Diego Berguices como Don Ángel, fueron testigos de esas primeras reuniones y
esos primeros debates.
Sin su
ayuda y colaboración,
muchas veces encubriendo esas reuniones en las que se trataban temas
“vetados” para el régimen no se hubiera producido ese nacimiento que se
lleva cabo en el año 1966, hace casi
ya 40 años.
En
total 21 miembros socios fueron los que iniciaron la marcha de la mutualidad.
El
principal objetivo de
la Asociación fue la mejora de las condiciones de vida en el barrio,
De
esos 21, 10 formalizaron la primera junta directiva de la Entidad, una Junta que
ha pasado a la historia, en la que muchos
de ellos nos han abandonado, pero
su trabajo e ilusiones se mantiene y perdura en el “espíritu de la
mutualidad”, del que hablaremos mucho en estas páginas y que fueron ellos los
creadores y principales promotores
de el.
La
primera junta que tuvo la Mutualidad fue:
Ø
Presidente: Lorenzo Esteban
González
Ø
Vicepresidente: Juan
Fernández Domínguez
Ø
Secretario: Juan Jiménez
García.
Ø
Tesorero: Andrés Palezuela
monje.
Ø
Vocales: Antonio cano
hidalgo
Hilaro Cuesta Bravo
Saturnino Martín
Manuel Matos ribero
Fructuoso Escudero
Hay
que situase que estamos en plena dictadura, y en esa época no se podían reunir
sin permiso de la Gobernación, que además solía mandar a inspectores para
cuidarse de los asuntos tratados en esas reuniones.
En
muchas ocasiones esas juntas o Asambleas eran “vigiladas” por algún
representante del gobierno.
Su
labor era muy sencilla: dar cuenta que los temas tratados no eran contrarios al
llamado orden reinante, y como es de suponer en esas reuniones no se trataban esos “temas prohibidos” o
menos amables con el régimen
Los
asuntos a tratar en las reuniones
no se salían de un orden del día que previamente se había redactado, y por
supuesto conocido por todos.
“En
la junta nunca se ha hablado de política,
siempre ha sido una junta apolítica, y quizás
eso haya permitido mantener casi 40 años a la Asociación.”
Pero
si esta claro que las inquietudes y los problemas del barrio estaban muy
presentes, esas conversiones entre los socios no tenían lugar en las reuniones
formales, ni aparecerán en los libros de actas, esas charlas fueron reflexiones
que se realizaban en los pasillos, siempre de manera informal. Por eso ha sido
difícil saber que temas se trataron y como planteaban resolverlos, pero si
podemos asegurar que todas estas charlas tenían dos cuestiones importantes: la
situación del barrio, y la situación política. Aunque siempre priorizando el intentar mejorar las condiciones de vida en un barrio que se
había construido de manera que aún en día seguimos pagando las consecuencias.
Así
hubo Asambleas en los antiguos barracones de la Escuela Profesional en las que
se recibía la visita de dos
personas que no pertenecían al barrio y llamaban
claramente la atención, (todo el mundo sabía que eran “policía secretas”). Normalmente no había
problemas, pero hubo ocasiones en las que se vivieron momentos muy tensos
“recuerdo
una ocasión en una asamblea que íbamos a realizar en la Iglesia. Antes de
empezar el párroco nos avisó de que la guardia civil estaba fuera y dispuesta
a entrar, casualmente no habíamos
solicitado permiso para la reunión, por lo que la situación era complicada.
Afortunadamente el párroco nos enseño una salida, por la que nos escapamos y
por supuesto salimos corriendo de allí”.
Pero
a pesar de todas estas
circunstancias empezó el trabajo
de la Mutualidad. En aquellos primeros años, el trabajo era totalmente
rudimentario y manual. Así los recibos estaban hechos a mano, y había que ir
puerta por puerta entregando tanto la
propaganda como los recibos, porque nuestras
viviendas no tenían buzones donde recibir las cartas.
Una
de las grandes incógnitas que se planteaban
los promotores era cómo iban a responder
los vecinos del barrio, había un cierto miedo a que la situación tan delicada
que vivían la amplia mayoría de los vecinos supusiera una falta de respuesta o
un cierto pasotismo por el vecindario, lo que si se pudo pronto comprobar
es que la noticia de que algo se estaba moviendo fue corriendo como la pólvora.
En
un principio la respuesta fue bastante desigual, sobre todo de desconfianza, al
fin y al cabo que se podía pensar de una Asociación creada por 21 miembros
todos del barrio, que tenían situaciones tan difíciles de llevar como la
amplia mayoría del barrio, y claro a tratarse de dinero, existía un cierto
miedo ya que la situación era realmente mala en el barrio sobre todo a nivel
económico.
“Así
sucedía que te encontrabas con personas que en principio te decían que si,
pero a la segunda visita, a la hora de cobrar cambiaban rápidamente de opinión,
también había personas que no te habrían la puerta, como todo lo contrario
con personas que desde el primer momento se involucraban en la marcha de la Entidad.”
El
funcionamiento en esos primeros tiempos era muy sencillo pero de un gran trabajo
por parte de los Mutualistas.
Así
los propios miembros de la junta eran los cobradores, que se dividían el barrio en zonas y a cada uno
le correspondía una para pasar
a cobrar (normalmente compuesta entre diez a doce bloques de
viviendas).
Ese
trabajo de tu a tu, de puerta por puerta, empezó a dar sus frutos .En el barrio
se conocían prácticamente todos
los vecinos y esa desconfianza fue
pasando a un segundo plano. Desde esta forma en el primer año se
registraron 331 socios, y ya
para el segundo se dobló y llegando a
los 657.
En los primeros 5 años de vida de la Asociación se llego a los 1000
socios.

Tal era la situación que en varias
ocasiones de estos primeros años, se planteó
la Junta, que lo mejor era el
cerrar y abandonar el trabajo que
se estaba realizando. Afortunadamente, el diálogo entre los socios permitió
resolver siempre sus diferencias.
“Y
es que el dialogo ha sido una de las características de las Juntas de la
entidad. Ese diálogo es la base del Espíritu de la Mutualidad, y
se ha intentado mantener e impregnar a todas las actividades que se han
ido desarrollando a lo largo de estos años.”
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1968.
mirando al futuro
Llegamos
a un año fundamental en la marcha de la Asociación.
1968,
fue un año que ha pasado a las historia por ser el año de las luchas
estudiantiles en París, el movimiento Hippie, y mientras en Otxarkoaga,
la única fuerza con vida en el barrio
con sus más de 700 socios se planteaba cuestiones importantes en su
marcha y en la vida del barrio. En 1968 Otxarkoaga
también tuvo su pequeña revolución.
Pero
para ello nos situamos en los meses anteriores a este año.
El
29 de Octubre de 1967, el presidente de la Entidad Lorenzo Esteban, plantea a la
Junta directiva la necesidad de tener un local propio.
La
posibilidad del local es visto por
la junta directiva no solo como un lugar donde ubicar la sede , sino como un
centro social, en el que tenga cabida futuras actividades que la
asociación pueda abarcar.
Dos
meses después se llega a un acuerdo con VIVIENDAS MUNICIPALES, que les concedía
a la Mutualidad una Lonja de 50 metros cuadrados que contaba con una renta de 40
pesetas el metro cuadrado.
Tras
esto la junta directiva decide convocar a la Asamblea a una reunión
extraordinaria en las que se decidiría si
aprobar este acuerdo con Viviendas Municipales.
La
Asamblea tuvo lugar el 24 de Diciembre de 1967 en vísperas de Navidad y tiene
lugar en el Salón de actos de la Escuela Profesional.
La
incertidumbre que existía en la Junta era como adquirir dinero y mobiliario
para el nuevo local sin dañar los intereses de la Asociación.
En
la Junta se trataron numerosas
cuestiones, tales como crear una biblioteca, o que la Asociación diera
respuesta a la problemática de la barriada (problemas escolares, urbanización
etc.)
Tras
un intenso debate se ve que para tratar todos estos temas de interés para el
barrio es necesario crear un reglamento aparte del de la mutualidad, ya que eran
actividades ajenas a la previsión social.
Al
final se aprueba por unanimidad que se cree un local que tenga por una parte
oficinas, y por otra un área de recreo para los socios y beneficiarios, quedando descartado por ahora la
creación de nuevas secciones.
En
este intenso debate, se estaba plantado lo que fue la semilla para la próxima
creación de la Asociación de Familias
Pero
surgió la segunda cuestión, ¿cómo se iba a financiar?
Antonio
López y Manuel Barón, plantearon que fueran los propios mutualistas que con una pequeña cuota los
que lo pagaran. El problema era si debía ser algo obligatorio o voluntario, tal
como estaba la situación se llegó al consenso de que fuera voluntario
Una
intervención que hay que destacar es la de Arsenio Diez que propuso que fueran
los propios mutualistas los que realizaran las obras, siendo varios
los socios que se ofrecen
voluntarios. Es importante esta decisión porque en posteriores años ante un
planteamiento similar no se respondió igual, ocasionando muchos
problemas a la Entidad, pero esto será más adelante.

Después
de la Asamblea, todos los mutualistas se fueron a ver la futura nueva sede, pero
cuando llegaron a los locales del antiguo bloque 48, vieron un pequeño
problema, la lonja era una ruina, y la Mutualidad no contaba con suficiente
dinero para los arreglos. Así que con
mucho esfuerzo y mucha imaginación fueron los mismos mutualistas quieres su
pusieron manos a la obra. En sus pocos ratos
libres, los mutualistas, se dedicaron a acondicionar y arreglar el local.
La
nueva sede tendría dos partes, una
el llamado centro social que se convertirá en el lugar de
encuentro de los socios de la Asociación donde se ubicaría el bar. Otra una
pequeña oficina donde se llevará el día a día de la mutua.
Se
pedió una ayuda a los socios de 600 pesetas de préstamo para ayudar en las
obras de remodelación. Siendo la respuesta
en general buena.
Así
fue que con la ayuda de todos se pueden inaugurar unos locales aptos para el
trabajo de la asociación.
Fue
el 12 de Octubre de 1968
La
normativa que regía el centro familias se
aprobó ese mismo día en la reunión de la Asamblea en el salón de actos de la Escuela Profesional de
Otxarkoaga.
·
Estos
locales permanecerán abiertos desde las 10 de la mañana hasta la 10 de la
noche todos los días, excepto los festivos y sus vísperas que cerrarán a las
12 de la noche.
·
Este
centro esta reservado para socios y beneficiarios, amigos de la Mutualidad de
previsión social de Otxarkoaga
·
Durante
las horas señaladas en el primer apartado, los socios y beneficiarios tendrán
libre acceso y podrán utilizar todos sus servicios (bar, biblioteca, juegos,
buzón de sugerencias, etc.)
·
Podrán
permanecer, quien así lo desee, dentro del Centro sin hace ruso del bar, o
consumición. El bar es un servicio más para los socios.
·
Se
expenderán bebidas a los domiciliados en
hogares de los asociados.
·
En
el buzón de sugerencias podrá introducirse escritos para manifestar
iniciativas, proposiciones, reclamaciones o quejas necesarias para la buena
marcha del Centro, de la Mutualidad a fin de que la Junta Directiva acuerde lo
que proceda.
·
Se
acudirá a estos locales correcta y decentemente presentados. Se cuidará el
mobiliario, enseres instalaciones y se advertirá al conserje de cualquier
anomalía.
·
No
debemos perturbar la hermandad y las buenas costumbres que deben existir en este
Centro.
·
Si
se vieran obligados a hacer alguna reclamación o formular alguna queja, acudirán
al conserje o al directivo de la semana, para que estos procedan
a que se hagan cumplir estos reglamentos y los acuerdos de la Asamblea
General.
·
Se
considerará falta muy grave las ofensas graves a otras personas de la entidad
así como frecuentes señales de desobediencia.
En
esta misma sesión se decide que hasta ahora el primer conserje Don
Francisco Varo sea sustituido por Luciano
Quitanilla,
Enseguida
se comprobó que el “centro
social”, era todo un éxito, los fines de semana matrimonios y parejas se reunían
en el local donde pasaban horas jugando a las cartas. Con ello se lograba el
objetivo de que se conocieran entre los mutualistas y se crearan vínculos de
unión entre ellos.
Ese
mismo año, 1968, al poco tiempo de poner
en marcha el local,
surgiría de la Mutualidad una sección mucho más reivindicativa y que
fue esencial; la asociación de Familias. Fundada
con el nombre de AFO, que significa:
“ASOCIACION
DE FAMILIAS DE OTXARKOAGA”.
Pero
la creación de la AFO, no fue tan sencillo, así hubo fuertes debates dentro de
los mutualitas ante la creación de la nueva sección.
Algunos
veían la necesidad de que todos esos temas que se estaban tratando, como las
mejoras de las viviendas, los centros escolares, etc. tenían que salir a un
primer plano, un plano de lucha y de reivindicación, y la mejor forma era la
creación de la Asociación de Familias, y de paso dejar al margen la propia
Mutualidad, ya que podía dar a equívocos el que fuera la propia Entidad la
represéntate de esa lucha , y que los compromisos adquiridos con los vecinos
como Mutualidad no se pudieran llevar
a cabo
Por
otro lado había mutualistas que sabedores de lo que representa una Asociación
de Familias, temían que se introdujera la política y la Mutualidad se había
distinguido por no mezclarse en política.
Tras
muchos debates se llegó a un principio de acuerdo, la Asociación se Familias
se creó y fueron los propios Mutualistas quienes la pusieron en marcha.
Pero
con el tiempo sus vidas como entidades han tenido recorridos diferentes, y hasta
en la actualidad en que no tiene nada que ver una Asociación con la otra.
Así
en la Junta actual y entre las personas que pusieron en marcha todo este
tinglado la sensación
es de tristeza, por esta “separación” entre las dos Asociaciones.
Tenemos
que situar en pleno octubre cuando se apuesta por la Asociación de Familias,
concretamente
El
20 de Octubre de 1968 es aprobada por unanimidad la creación de la Asociación
de Familias de Otxarkoaga.
En
estos primeros años fueron parejas
la vida de la Mutualidad y de la AFO, así se producían reuniones periódicas
de las dos Juntas, y reivindicaciones conjuntas .El trabajo aunque suponía
esfuerzos dobles y reuniones dobles, era valorado como algo positivo y
enriquecedor.
Uno
de los primeros éxitos de esa lucha fue la ya citada creación de la Escuela
Pre-frabicada “Goya pequeña”.
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La
separación entre las entidades se concretó
ya bien entrado los años 70, seguramente la muerte de Franco tuvo una
fuerte influencia, la situación socio-política cambio, y la clandestinidad ya
no era necesaria, como comenta los socios:
“Tras
la llegada de la democracia todo el mundo era muy valiente y estaban dispuestos
a pelear y a salir a la calle, el problema era antes, cuando no se permitían
todas esas cosas y había que echarle imaginación y cara a los problemas del
barrio.”

Los
70,
la
década del cambio
LA COOPERATIVA DE CONSUMO
A
inicios de los setenta, la situación económica estaba cambiando. Se estaba entrado en una época de
desarrollo económico, lo que fue aprovechado por mucha gente, para
enriquecerse, pero también gente que
buscó el interés general y el método
mas utilizado fue el de intentar
crear cooperativas de trabajadores.
El inicio de este movimiento hay
que situarlo muy cerca de aquí, concretamente en
el pueblo Guipuzcoano de Mondragón,
la empresa fue la denomina la “Cerrajera Mondragón” que inició
el proceso de crear un cooperativa, es decir que los propios empleados fueran
parte importante en la marcha de la sociedad.
El éxito de la “Cerrajera” fue
total, fue la cooperativa más
importante que ha llegado a nuestro
días ·”La cooperativa de Mondragón”.
Ellos mismos fueron lo que
impulsaron y se propagaron todas
las cooperativas. Solo hay que fijarse hasta donde ha llegado la cooperativa de
Mondragón para imaginar la
fuerza que ha tenido la cooperativa a lo algo de estos años (Eroski, Fagor
etc).
A Otxarkoaga también llegaron los
“cantos de sirena” de la creación de la cooperativa. Y así la Mutualidad
como máxima impulsora de la vida asociativa del barrio
fue quien se planteó la creación de la misma.
Fue uno de los temas estrella en
esos años, los debates entre los socios era duros y muy frecuentes.¿pero
en que consistía la cooperativa de consumo? Para entendernos era una especie de
“economato”. Se trataba de que los socios de la mutualidad y sus familiares,
pudieran comprar más
barato todos los productos del “futuro supermercado” que el resto de las
personas. Para ello los socios tenían que dar un cierto dinero para la puesta en marcha de la cooperativa,.
La mayor dificultad era que existía
precedentes muy cercanos que producían desasosiego entre los propios socios, el
ejemplo que más cercano tenían no
era halagüeño, hay estaba el caso de los “Cascos “en Bolueta, donde
desapareció el encargado con todo el dinero de la fabrica y los trabajadores se
quedaron sin ver un duro.
Al
final la idea se desechó, el principal motivo fue que la mayoría de las
empresas de la zona potenciaron ellas
mismas las cooperativas, por lo que no tenía sentido crear otras cooperativas
cuando los trabajadores la tenían ya en su puestos de trabajo.
Los
setenta supusieron años de muchos cambios en el barrio.
El
alza demográfica era evidente y
eso supuso que el barrio se llenó de niños y niñas. Las 5 escuelas que
funcionaban ya en el barrio tenían problemas por tal cantidad de chavales y
claro la economía familiar se resistía.
Se
necesitaba cada vez más dinero
para poder mantener a una familia cada vez más amplia.
Mientras
la Mutualidad, seguía aumentado en socios y en beneficiarios, y aunque las
relaciones con la AFO tenían sus altibajos, dentro de la Mutualidad se vio la
necesidad de realizar movimientos en dos sentidos.
1.
Hacia
el exterior,
La
Junta directiva, vio que era importante que los socios de la Mutualidad,
estuvieran representadas en todos aquellos foros donde se podía defender y
decidir su futuro. Así se planteó a nivel provincial crear una Federación de
mutualidades de Bizkaia. El año 1972, fue un año marcador por interminables
reuniones, con un solo propósito, llegar a un acuerdo en la puesta en marcha de
la Federación.
A
pesar de los intentos por parte de
la Junta-y de que en general se veía con buenos ojos, no se llegó a crear.
Pero
este primer intento fallido no desanimó a
la junta. Así tres años mas tarde, concretamente en 1975
la Mutualidad se inscribe en la “confederación
de entidades de previsión social”.
Con
ello se lograba un reconocimiento a nivel más amplio que el desarrollado en el
propio barrio.
2 hacía el barrio.
Otros
de los movimientos de la Junta fue crear algún tipo de obra benéfico-social con el cual ayudar
de una manera casi simbólica al barrio. Este propósito se tenía en
mente desde la creación de la entidad, pero no fue hasta estos años cuando se
pudo llevar a cabo, sobre todo porque en años anteriores no se ha había podido
realizar por falta de liquidez en la entidad.
Y
que mejor motivo que la celebración de los diez primeros años de la Asociación
para empezar esta obra altruista.
Así
en 1976, la Junta directiva aprueba con el respaldo de la Asamblea, una partida
económica de 17156 pesetas para ayudar a los vecinos del barrio que presenten
algún tipo de minusvalía psíquica.
Ese
mismo año, 1976, la junta constató que
cada vez existían más
dificultades a la hora de cobrar vecino a vecino la cuota, además el esfuerzo que suponía ir bloque a bloque, piso a piso, era
enorme, muchas veces baldío, frases como “vuelva usted mañana”,”pues hoy
me coges sin dinero, vuelve en otro momento”
eran de los más habitual por
lo que la cantidad de tiempo que
llevaba el reparto era incalculable.
Así
dentro de la Junta se plantea que
los cobros se empiecen a realizar por el banco o por la caja.
Esto
que hoy parece muy normal, era en aquella época todo un avance, y fueron muchas las dudas que
se planteaban.
El
hecho de que sea el banco quien haga el movimiento
suponía cierto desasosiego a la gran mayoría de los vecinos que no sabían
que podía pasar con su dinero.
No
fue hasta el año 1978 cuando se dio esta opción.
Pero
si se introdujo la posibilidad de que sean los propios socios
los que acercándose a las propias oficinas puedan pagar los recibos. Con
esta decisión todos quedaban contentos suprimiendo
las visitas puerta por puerta.
Si
el año 1968 fue un año importante en la historia de la entidad, diez años
después fue un año de nuevo histórico, a
nivel político se aprueba la constitución, lo que supone el fin de un proceso
hacia la democracia que se había
iniciado unos años antes con la muerte de Franco.
Con
el nuevo reglamento, cambian las leyes y muchas de ellas afectaran a la
Mutualidad.
Ese
mismo año, 1978, en el que se aprueba la constitución, supone un cambio en los
Estatutos de la Mutualidad.
La
democracia suponía cambios legales, que afectaron al funcionamiento de la Asociación. Pero para la
Junta de ese año lo único que supuso fue más trabajo y más reuniones, para
amoldar los estatutos de la entidad al nuevo ordenamiento.
A
pesar de todo el funcionamiento de la Mutua estaba de nuevo por encima de esas
cuestiones.
El
año termino con la lucha por parte de las asociaciones de unos locales dignos
donde desarrollar sus actividades.
Los
locales del sindicato vertical, que en esos años estaban en manos de las
centrales sindicales, fueron principalmente la lucha de las Asociaciones, así
principalmente la Asociación de Familias, con el apoyo de la Mutualidad,
pidieron reiteradamente estos locales, que aunque ya estaban siendo utilizados aunque
no era de manera legal.
Los
locales eran conocidos como “hogar del productor”.
Pero
a pesar de estos apoyos, las
organizaciones del barrio no tuvieron más remedio que ocupar los locales de
manera irregular.
La
AFO y la Mutualidad llegaron a un acuerdo con el Ayuntamiento por
el cual la AFO gestionaría los locales. A partir de ese momento esos locales
serán los locales de las asociaciones, y estarán muy presentes en la vida
social del barrio.
Aunque
la Mutualidad tenía su local propio apoyo, y dirigió estas acciones.
Esta
pelea se mantuvo durante muchos años, y sólo llego a su fin
con la llegada del Centro Cívico, con
unos locales dignos para las distintas asociaciones
que fueron surgiendo.
![]()
Peticiones
de locales por parte de la Mutualidad y la AFO(1978)
Para
finalizar con el desarrollo de la esta época es muy importante recordar un tema
que supuso graves quebraderos de cabeza para la junta de la entidad, un tema que
marcó durante muchos años la marcha de la mutualidad, y que aún hoy es
recordada por los socios, como una situación extraña, pero que a la larga ha
ayudado a que la marcha de la
mutualidad siga su camino.
Se
trata de la donación de los
terrenos de Menchaca
Menchaca
era una empresa de construcción, que como valor más importante fue la
planificación y construcción
de Otxarkoaga, ellos fueron los responsables o quizás mejor dicho los
culpables.....
Además
era propietaria de los terrenos que
rodeaban al poblado, que no había sido construido por diferentes razones.
Pero
de todos los terrenos había uno especialmente significativo por su situación
geográfica eran 5000 metros de una vaguada, un barranco que no sabía que hacer
con ellos, ya que no se podía ni construir, ni hacer absolutamente nada. Dichos
terrenos estaban situados en la ladera del grupo Makaldi.
Uno
de los encargados de la empresa era mutualista, por lo que conocía sobradamente
las necesidades y objetivos de la
Mutualidad, por lo que cedieron esos 5000 metros para la Mutualidad.
El
precio de la donación fue de 27,500 pesetas
¿Qué
ganaba la constructora con esa aportación?, por una parte, se quitaba ese
terreno que no le servía, y por otra parte la donación le desgravaba miles de
pesetas por tratarse de una asociación sin ánimo de lucro.
Aunque
la decisión final fue por amplia mayoría, los debates dentro de la Junta
fueron bastante agrios al no ver claro, para que servirían a la
mutualidad esos terrenos.
Durante
años los terrenos estuvieron en manos de la Asociación, al principio no se
hizo nada ellos posteriormente, se decidió convertirlos en una especie de
escombrera donde miles de camiones llegaban a l terreno a tirar sus escombros,
previo pago por ese servicio.
Con
el paso de los años, se llamó a varios arquitectos para ver la posibilidad a
si en los terrenos se pudiera construir. Se realizó un proyecto, y
se presentó al
Ayuntamiento, el cual contestó que esos terrenos no eran edificables.
Pero
de la noche a la mañana llega un recibo a la junta, según el cual la
mutualidad debe más de un millón de pesetas por
revalorización del terreno, el denunciante el propio Ayuntamiento de
Bilbao.
La
situación no podía ser más extraña, unos terrenos que eran donados a la
Asociación con la intención de
apoyarla y ayudarla económicamente podían convertirse
en su propia tumba.
Fueron
momentos tensos y difíciles para la Junta.
Con un buen asesoramiento decido hacer un pliego de descargo en el cual se decía
que esos terrenos se convertirían en un campo de fútbol para el barrio.
El
ayuntamiento dio por bueno el
pliego y con la promesa del un
nuevo campo de fútbol la situación
pareció normalizarse, lo más curioso del asunto es que
no se llego nunca a pagar ese dinero, aunque tampoco se verá correr a
ningún chaval en ese campo de fútbol.
Con
el paso de los años y ya en la década
de los noventa, concretamente en 1990 se
venden los terrenos por la cifra de 11 millones de pesetas. Si comparamos lo que
costaron los terrenos con el precio de la venta se
ve que al final los terrenos de Menchaca no fueron una
mala inversión.
Con
la venta de estos terrenos se logró por primera vez tener un dinero que se metió
en un ahorro a plazo fijo, además de un remanente para cuando la mutualidad, pueda tener problemas económicos.
Para
lograr esta estabilidad económica había trascurrido 25 años desde la creación
de la Mutualidad.
Los
finales de los 70 fueron años tensos en el barrio, el movimiento reivindicativo
estaba en su pleno apogeo, con un tema estrella, las viviendas, y su grave
deterioro.
La
mutualidad no estuvo al margen de esta situación, y fueron ellos junto con la
AFO los que propusieron el impago de las rentas a Viviendas Municipales, como método de presión
al Ayuntamiento.
Casi
4 años se estuvo sin pagar las rentas municipales.
La
razón de esta decisión era que desde
el ayuntamiento se presionaba para que las rentas se actualizasen, de las 300
pesetas que se pagaban se pasara a pagar unas 10.000 pesetas.
Esto
suponía un problema enorme, ya que mucha gente no podía
pagar, y además, las casas no cumplían los requisitos mínimos para
pedir semejante dinero por ellas.
Al
final se llegó aun acuerdo y no se subieron las rentas,
pero no se logró calmar al barrio con este acuerdo.
“habría
sido más barato tirar el barrio entero y hacer uno nuevo, que no lo que se
realizó, y que se sigue haciendo, esta rehabilitación del barrio por fases”
Esta
lucha se mantuvo durante muchos años, y aún hoy el barrio sigue estando en
obras, llevamos más de 25 años de obras, y los más pesimitas recuerdan que
para cuando se terminen todas las rehabilitaciones, quizás se tenga que empezar
de nuevo por que las primeras quizás estén ya viejas y destrozadas.
![]()
Década
de los 80.
El despegue hacia la modernidad
A
nivel político, nos encontramos con que en el año 1982, fue el año del cambio
político, después de casi 50 años la izquierda, concretamente el Partido
Socialista, de la mano de Felipe González, vuelve al poder. Eran años de ilusión
y de confianza en el famoso “Cambio”.
Mientras
Otxarkoaga, estuvo marcada estos años, por tres factores que han dejado huella
en el desarrollo del barrio.
La
crisis económica afecto seriamente al vecindario, y muchos de los habitantes
pasaron a engrosar las listas del paro, lo que supuso un estado depresivo
generalizado. Unido a esto, un
factor muy determinante fue que parte de la juventud
del poblado, ante esta situación de depresión generalizada, cayó en el mundo
de las drogas. La heroína, fue una válvula de escape ante esta situación. Los
jóvenes poco a poco fueron cayendo en las redes de las drogas, y
posteriormente en la
delincuencia para poder seguir manteniendo su dependencia con
la droga.
Muchísimas
familias del barrio han quedado destrozadas por este fenómeno. Muchos de estos
jóvenes se han quedado en el camino, la mayoría de ellos no han llegado a los 40 años.
Por
otra parte la lucha que se había empezado en los años anteriores por la mejora
de las viviendas del barrio, vivió su
mayor crudeza en estos primeros años de la década de los ochenta. Y es que era
tal la situación de algunas viviendas que las ratas y las enfermedades eran
cosas cercanas a los vecinos, y no entramos en detalles sobre la situación de
jardines, calles o aceras.
Con esta situación, el movimiento
asociativo en el barrio creció de manera sorprenderte, y la aparición del
Centro Cívico dirigido en esos años por un antiguo vecino del barrio, Mikel
Toral, que conocía bien la realidad, supuso que las asociaciones se pusieran
manos a la obra, y que se intentara salir de ese atolladero en el que se sitió
el barrio, cambiando esa terrible
imagen que se tenia del mismo.
Pero
volvamos al día a día de nuestra asociación, nos vamos a situar en los
primeros años de la década.
En el año 1981 se aprobó a nivel
nacional, una de las leyes que más polémica trajo. “LA
LEY DEL DIVORCIO”.
Con la entrada de esta ley, que
suponía la ruptura de una de las instituciones
principales que habían dirigido el país, el matrimonio, se podía
pensar que la mutualidad, tendría que trastocar toda su manera de funcionar, ya
que si los pagos se hacían por matrimonio y por familia ¿qué iba a suceder
ahora?, ¿cómo podía afectar este ley a la mutualidad?. Como comenta el presidente
de aquella época:
“En principio no afectó
demasiado, porque la mutualidad ha estado en estos temas por delante de las
propias leyes.”
En
los primeros años de funcionamiento, si se exigía que las parejas estuvieran
casadas, incluso en algunos casos se llegó a investigar si los papeles
presentados eran legales, pero poco a poco la cosa se fue suavizando.
Así en
el año 1980, era la propia Junta la que al registrase una pareja, no pedía ni
certificado de matrimonio ni tan siquiera libro de familia. Pero a nivel legal
se les consideraba como matrimonio para todos los efectos.Lo que si estaba claro
era que en aquellos años no había tantos
casos y tan diversos como hay ahora, lo normal era que las parejas estuvieran
casadas, y registradas.
Así que
la Asamblea General de socios, aprobó que los socios de la mutualidad pudieran ser parejas de Hecho, y
no pedir ningún papel acreditativo de matrimonio. Esta acta como todas las
actas es mandada al Gobierno Vasco, y este, no puso ningún impedimento, por lo
que la ley del divorcio no afectó de manera especial a la Mutualidad.
En
el año 1985 se produce un cambio en la denominación de la Entidad, pero no fue
una decisión por parte Asociación
sino que fue un cambio obligado por el Gobierno vasco, el cual exigía que la
Mutualidad se inscribiese dentro del registro de
Entidades de previsiones.
Así
el nombre oficial será a partir de ese momento “entidad de la previsión
social de Otxarkoaga”.
Además
se obligó a la entidad a registrarse en el Registro mercantil, lo que
conllevaba, que aunque se tratara de una Asociación sin ánimo de lucro se
consideraba al mismo nivel que las empresas aseguradoras.
Otra
de las muchas novedades de estos años, es que hasta ese momento la Mutualidad
se hacía cargo de los difuntos dentro de la provincia, pero poco a poco se vio
que esta normativa se quedaba coja.
¿Qué
pasaba si la defunción sucedía fuera de la provincia?, pues que nadie se hacía
cargo, claro no hay que mirar las estadísticas del barrio para ver que mucho de
los vecinos han nacido fuera de la provincia, y que muchos de ellos vuelven
largas temporadas a su lugares de nacimiento, sobre todo cuando la gente empieza
a ser mayor y llegan las jubilaciones.
Así
desde la Junta se vio que era importante intentar ampliar las fronteras de la
provincia. Al fin y al cabo muchos de los socios de la entidad eran mayores, y
con ello el riego de fallecer fuera del barrio se ampliaba.
Así
la junta propuso a la Asamblea general la subida de cuotas de 400 pesetas por
socio, con el objetivo de poder hacerse cargo del fallecimiento en cualquier provincia de España.
La
Asamblea lo aprobó, con lo que se logró dar un nuevo servicio. Pero aún
quedaba por cubrir cuando el
fallecimiento se producía aquí
y se deseaba ser enterrado en otra provincia.
Esto
no fue aprobado hasta el año 1993, cuando los socios aceptaron una nueva subida
para poder afrontar este nuevo servicio de la Mutualidad.
Pero
dentro de la Junta había otra inquietud, muchos de los socios se percataban de
las limitaciones que los Locales de la mutua tenían , por una parte eran locales de Viviendas Municipales, y no pertenecían a la
Entidad, y por otra parte que estaban quedándose obsoletos. Por ello se planteó
la necesidad de cambiar de local.
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CAMBIO
DE LOCAL
La
marcha de la Entidad iba tan bien, que sin darse cuenta, se empezaron a tener
problemas de espacio. Los locales se le habían quedado pequeños, en la oficina
no había sitio ni para un papel más y en el local social junto con el bar
estaba con problemas de atender a tanta clientela.
Además
en la junta se había visto la necesidad de tener un local propio, no
depender de viviendas Municipales, tener
una lonja en propiedad. Así empezaron los debates, que se fueron alargando
bastante tiempo, hasta que La junta propuso que cada socio pusiera 2000 pesetas
por la compra y el acondicionamiento de local. Hasta hay estaba todo el mundo de
acuerdo, el problema venía en el siguiente punto, muchos socios se plantearon la obligatoriedad de dar esas 2.000 pesetas.
En
la junta se trabajó mucho el tema,
y al final, se decantaron por esa obligatoriedad de
pago.
Esto
supuso muchos problemas además de los habituales de la Asociación.
Muchas
personas fueros dados de baja por negarse a pagar, mientras que otros se
marcharon voluntariamente por lo que consideraban un gasto excesivo e
innecesario.
Aún
así se necesitaba más dinero
para llevar a cabo las obras de una manera adecuada y que quedara lo más
digna posible, se habló con varias instituciones pero al final fue Cáritas
diocesanas la que ayudó de manera fundamental para la compra de los locales.
Cáritas prestó a la Asociación dos millones y medio, a devolver pero sin intereses.
(contrato
entre Cáritas y la mutualidad)
Con
este dinero, se compró el local de Makaldi, actual sede de la Asociación. Aún
así lo que parecía una obra sencilla se fue alargado en el tiempo y
ampliando en el presupuesto. Mientras duraron las obras de acondicionamiento, el
trabajo en la entidad siguió en los locales de Viviendas Municipales.
El 17 de Junio de 1985 se inauguran los locales con una fiesta para los socios, en la que se puso de nuevo de manifiesto el tirón de la Asociación, ya que el local estuvo abarrotado de gente que quería celebrar el acontecimiento.
AÑOS 90. DESARROLLO SOCIAL
Los
años noventa, son años en los que nos encontramos con que el Gobierno
Socialista, que tanta ilusión había creado, es derrotado en las urnas.
La
llegada de nuevo de la derecha al poder supone para muchos cerrar el ciclo político
de la transición, en estos años se había gobernado desde el Centro, pasando
por la izquierda y faltaba la derecha.
Además
en los últimos años de socialismo, vemos importantes cambios en lo social, con
los famosos “fastos “del 92, (olimpiada en Barcelona, expo de Sevilla) se
pone de manifiesto, la modernidad del país, y su incorporación a Europa
de manera total.
Económicamente
nos encontramos con años de crecimiento, lo que supone que muchos de los
ciudadanos puedan disfrutar de un
cierto bienestar, hay mucho dinero en circulación, aunque
esto también supuso la aparición de la corrupción y el aprovecharse de
los cargos públicos.
Mientras
en el barrio, las cosas van
cambiando, el movimiento asociativo, poco a poco va perdiendo fuerza, dos
razones fundamentalmente:
·
La
mejora en las condiciones de vida del barrio, lo que supone que no haya un mayor
espíritu de lucha, y si un cierto conformismo.
·
Por
otra parte las políticas del ayuntamiento, que intentan controlar el movimiento
asociativo, con un control sobre subvenciones y siendo ellos quienes gestionen
actividades o proyectos que hasta ese momento gestionan las asociaciones.
Además
la preocupación de los vecinos se dirige
ahora hacia dos cuestiones, por una parte, tras el arreglo en los 80 de los
pisos, se necesita que se urbanice el barrio, se arreglen jardines carreteras,
yen resumen que se de un cierto orden al barrio y
por otra parte se ve la necesidad
de comprar las viviendas municipales, hasta ahora alquiladas, los vecinos se
quieren asegurar un futuro a sus hijos con la compra de la vivienda al
Ayuntamiento, la disputa será tanto
en la forma de hacerlo como en el coste que suponga para los vecinos.
En
la entidad, tras años de fuerte
crecimiento, se vivirá una época marcada por el desarrollo de una labor más
social y cultural. Tras años de estar en primera línea de lucha, a partir de
este momento se centrará en cosas más puntuales pero que serán significativas
para el barrio. Pero antes en el año 1990 se cumple 25 años de la creación de
la Mutualidad,, con este motivo se
da una amnistía que consistió en que a aquel socio que se le había dado de
baja por falta de pagos, si quería se le volvía a readmitir, y muchos de los
que habían tenido problemas por las famosas 2000 pesetas de las obras fueron
amnistiados. Además se plateó una
entrada libre, es decir no cobrar cuota de entrada a quien quisiera pertenecer a
la entidad, tanto para la gente del barrio, como para los de fuera.
Aun
así desde la junta se vuelve a hacer
un reclamo a los vecinos del barrio.
“llevamos
casi 40 años de trabajo, y creemos que hemos
demostrado que estamos aquí por que nos gusta y porque hacemos un
bien al barrio”.
Y
es que aún hay gente en el barrio que piensa que detrás de la mutualidad hay
intereses ocultos y poca fiabilidad.
“es
triste que vengan personas con 60 años que llevan toda la vida pagando a los
seguros casi 40000 pesetas, y que cuando se acercan a nosotros , y te dicen que
no han venido antes por que pensaban que esto iba a desaparecer”.
La
mayor dificultad que la junta actual encuentra , es que la gente mayor del barrio confía más en un
aseguradora, que en los propios compañeros del barrio, y están pagando más de
la mitad de la pensión en el seguro, cuando luego tiene serias dificultades
para llegar a fin de mes.
“Y
otra de las dificultades es pensar que las aseguradoras te ofrecen antigüedad,
y eso no es cierto, puedes llevar 40 años, que si un año no pagas, se te borra
y a empezar de cero, en peores
circunstancias, a mayor edad más dinero a pagar”
Pero
vamos a centrarnos en esa labor fundamental de
esta década, que con los años
algunas de las propuestas se han mantenido.
La
Labor social en el barrio siempre ha sido un aspecto muy importante para la
Asociación.
Desde
el principio se ha intentado dar una respuesta en el ámbito social, cultural
lo que supusiera que la Mutualidad estuviera en la calle, en contacto con
las personas.
La
gran dificultad que se han encontrado, es que todas las personas que trabajan o
han trabajado en la Mutualidad, son voluntarios, y no cobran dinero por
hacer esa labor. Y esta claro que el voluntariado dispone de poco tiempo.
Así
sucedía que la mayoría de la personas que han estado en la Juntas ha sido
personas que han estado trabajando toda su vida, lo que hacía que las reuniones
y los contactos en la Asociación se hicieran a las 19,00 o 20,00 horas de
la tarde, por lo que muchos proyectos interesantes se han quedado apartados por
esa falta de tiempo de los socios o por no poder realizarse a esas horas que
tenían los Mutualistas..
Otro
de los problemas, es que como Entidad de previsión no puede realizar estos
actos sociales, que por parte de la Junta se consideran importantes, por lo que
había que buscar alguna fórmula para poder realizarlo.
A
lo largo de los años esta labor ha sido fundamental, siempre marcada con un
objetivo claro; ayudar al barrio en algún aspecto social o cultural.
El
ejemplo más claro es el tema de dar comida a los jubilados, fue el primer
proyecto serio que se estudió pero que no
llegó a hacerse por no disponer con personas libres a esas horas.
En
los años 80 años, muy significativos por la lucha vecinal y el movimiento
asociativo, se puso en marcha en los Locales de la Mutualidad una emisora del
barrio, donde los jóvenes principalmente hacían uso de este medio como un
lugar de encuentro e información del barrio.
Más
adelante se empezó con unas clases de Música para chavalitos del barrio. En un
principio tuvo una muy
buena acogida, poco a poco fueron borrándose los niños / as hasta que
desapareció.
También
se proyectó cine para los chavales, y como siempre se dejó de hacer la
actividad ante la falta de respuesta por parte del barrio.
Pero desde la junta no se
desanimaron, y siguieron pensando en buscar alguna fórmula que funcionara y
respondiera a las necesidades e ilusiones de los vecinos.
Se
realizaron también Verbenas en la
plaza de Makaldi, pero también su tuvieron que suspender por que la respuesta de la gente no fue la
esperada, las quejas de los vecinos debido al comportamiento de los
ciudadanos, fue lo que llevó a la Junta a decidir su desaparición. Como también
el Karaoke que se pretendió hacer. Fueron
intentos por crear algo
de movimiento por parte de las gentes del barrio.
Aún
así los dos proyectos más serios que se han llevado a cabo desde la mutualidad
han sido la creación de dos Asociaciones, que con diferentes campos de actuación,
tenían un fin común, responder a esa necesidad de la Mutualidad de ayudar al
barrio, estamos hablando de “EREIN” y “BEHARLEKU”
En
el año 1991 en su labor social de
barrio, la junta ve la necesidad de crear una especie de grupo de tiempo libre,
donde los chicos y chicas del barrio tuvieran una respuesta a su tiempo de ocio.
“Erein”
se instaló en los locales parroquiales de la calle Ondarroa en Txudinaga. Y
tuvo tres años de una actividad frenética, con una gran respuesta por parte
del barrio. En su creación, fue importante el apoyo prestado por el Cura de
Otxarkoaga Joseba Bakaikoa.
Pero
la Asociación desapareció en el momento en que sus creadores fueron dejándola,
como muchas historias del barrio,
nadie recoge el testigo de ella.
Aún
así la junta no se quedó conforme con este experimento y años más tarde creó
la Asociación “BEHARLEKU”, con la que pretendía dar respuesta a esas
inquietudes sociales que tenía pero como Mutualidad no podía realizar.
“Y
es que no es lo mismo ir a pedir dinero para cualquier actividad siendo La
mutualidad, que siendo Beharleku, además los riesgos al hacer cualquier
actividad no los corre el nombre de la Mutualidad, sino el de Beharleku, aunque
la responsabilidad sea de la Mutua. “
En
estos años de funcionamiento se ha organizado principalmente dos
actividades, “La cabalgata de Reyes” y la “marcha ciclista”
La
cabalgata de Reyes fue la actividad en la que más empeño y
más ilusión pusieron todas las personas de la Mutualidad.
Estábamos
en 1993 cuando se inicia esta
historia, en un principio se trataba
de recuperar esta vieja tradición perdida casi en la memoria. Que el barrio, en
este caso Otxarkoaga y Txurdinaga, tuvieran una cabalgata propia.
(Cartel
de cabalgata del año 1995,)
Aunque
la organización corrió a cargo de la propia Mutualidad, que se encargó de
permisos, buscar camiones, subvencionar gastos, pidió la colaboración a los
grupos del barrio, para poder llenar de ilusión y de colorido
la cabalgata
.
La
respuesta en esta primera cabalgata
fue un éxito ya que el barrio se volcó y siendo muchísimos grupos los que
respondieron a la llamada (grupos como Eskaut Goizalde, Jaiotza, Kalean, Lagun
ibiltzaile, Erein, Txaloka, los vecinos de Makaldi, etc.)
Los
dos barrios respondieron con mucha expectación, principalmente en Otxarkoaga,
donde la gente se hecho a la calle para ver el paso de los Reyes.
Uno
de los primeros reyes lo recuerda así:
“tenía
dos sensaciones por una parte de alegría por que la gente estaba como loca,
recuerdo la emoción de los niños / as, por tocarnos y vernos, y por otra al
ser la primera un poco caos, en vez de cabalgata algunas veces parecía un rally
por la velocidad de los camiones, y por la paliza para los que nos acompañaban
andando porque el recorrido era bestial”.
La
cabalgata se realizó durante 7 años
.Se mejoró en la organización,
poniendo carteros reales, reduciendo el recorrido, entregando muchos premios,
etc. La colaboración de los grupos fue a menos, y al final, empezó a ser un
gran problema para la Mutualidad, tanto a nivel económico, pero sobre todo físico
por el gran esfuerzo que se requería de los pocos socios que colaboraban en recoger todos los camiones.
El
punto y final a esta bella historia se
vivió durante la última cabalgata, en la que se notó un cambio de aptitud por parte de muchos de los
vecinos/as del barrio, el ambiente
se había enrarecido, y hubo bastantes conflictos.
A
pesar de los años, el balance que aún hace la Junta es positivo y a la vez de
cierta tristeza, positivo porque fue una labor que movilizó y unió
a mucha gente cumpliéndose los
objetivos con creces, y triste porque aún hoy se siguen recibiendo llamadas el
día 4 o 5 de enero preguntando cual va ser el recorrido de la cabalgata de este
año.
En
los locales de la Mutua descansa los trajes de los Reyes de Oriente esperando
a que entre todos volvamos a trabajar, porque
por la sonrisa de un niño merece la pena este
esfuerzo
“Pero
el tema no esta cerrado, si hubiera gente dispuesta asumir el trabajo de
organizar el evento, la Mutualidad esta dispuesta a retomarlo y subvencionarlo.”
(Cartel
cabalgata año 1996)
La
marcha ciclista
La
marcha ciclista es otro de los
proyectos donde Beharleku ha desarrollado su labor y ha puesto todas sus
ilusiones.
La
marcha consiste en un recorrido por el barrio y alrededores, donde los
participantes realizan una marcha ciclista. Finaliza el día con una comida en
los Locales de la Mutualidad.
Se
lleva realizando 7 años, en los que la participación en general es buena, es
curioso comprobar que la mayoría
de los participantes no son del barrio.
En
general el recorrido es sencillo, y no hay que ser un experto ciclista para
participar, solo poner un poco de ganas.
(Boletín
inscripción primera carrera)
(Cartel
de la marcha 1997)
Siguiendo
con las actividades promocionales por la entidad a lo largo de estos años,
podemos destacar que en el año 1995 se puso en marcha un nuevo servicio para
los socios, que consistía en un acuerdo
con un despacho de Abogados, donde los socios puedan hacer sus consultas o
dudas.
El
acuerdo consiste en poder en una
primera consulta gratuita sobre cualquier tema jurídico. Como por ejemplo:
Separaciones, divorcios, Traspasos, Impuestos, responsabilidad civil, Derecho
Administrativo, contratos, Contabilidad, etc. En resumen todos
aquellos aspectos que tengan un reglamento jurídico.
EL
único requisito que se exige es estar al corriente en el pago de la Mutua. Y
tienen derecho tanto los mutualitas como los miembros de su familia que sean
beneficiarios.
Tras
esa primera consulta, si se decide continuar con la asistencia de estos
servicios, por el hecho de ser socio o beneficiarios se pondrán unas
condiciones especiales más
beneficiosas para los interesados.
El
despacho se encuentra situado en la Avenida del Ferrocarril Nº 6 departamento
7.
Uno
de los temas estrella que ha sido tratado por los abogados, es la venta y compra
de pisos de Otxarkoaga, donde se han encontrado con la mayoría de consultas
sobre este tema.
Se
lleva más de 8 años realizando
esta actividad valorándola muy
positiva por parte de la entidad,
que tiene en ellos un lugar donde consultar y peguntar cuestiones legales, como
por los propios socios.
Siglo
XXI.
La
mutualidad sigue luchando;
el
barrio sigue mejorando
Con
el nuevo siglo el barrio ha seguido transformándose, principalmente en el
aspecto urbanístico, ya que el Ayuntamiento se comprometió a terminar de
urbanizar el barrio, y quizá en muy poco tiempo podamos ver el barrio
completamente acabado en este aspecto.
Además,
la construcción de nuevas viviendas en las faldas del Colegio Vera cruz, ha
supuesto una nueva entrada de gente al barrio.
Pero
sigue apareciendo problemas, nos
encontramos con una serie de problemáticas que a primera vista son difíciles
de ver pero que está ahí.
El
barrio se esta quedando sin vida infantil, los colegios de la zona están
con muy pocos chavales y muchos de ellos han tenido que cerrar o cerraran próximamente,
esto se agrava porque la mayoría de los que asisten a los colegios públicos
son ampliamente de mayoría de etnia gitana, con lo que estamos creando pequeños
guetos.
Además,
la tasa de mayores de 60 años es cada vez más amplia, y a pesar de la puesta
en marcha del Centro de Día nuestros mayores tiene muchos problemas, tanto de
movilidad, como de soledad.
La Mutualidad esta pendiente
de estas nuevas necesidades, colaborando con aquellas
instituciones o Asociaciones que buscan
soluciones a estos nuevos problemas.
Ejemplo
de esto fue la celebración del cuarenta
aniversario de la creación de Otxarkoaga, donde se creó una comisión para
organizar una semana de actos para conmemorar este aniversario, donde el acto
fundamental fue el concierto de MOCEDADES.
El trabajo de la Entidad ha seguido
adelante con plena normalidad.
En estos
años se ha reformado la
Sede de la Asociación dos veces, el objetivo es claro, dar un mejor servicio a
los socios y beneficiarios, así ha
quedado una moderna oficina
y una sala de estar, donde poder pasar las horas tranquilamente.
En
los últimos tiempos, la gran labor
social de la entidad, se acercó al ámbito de los deportes, así se subvencionó
un equipo de futbito masculino compuesto por chavales del barrio llamado “GAZTE-OTXAR”,
la colaboración con el equipo fue durante dos años.
En
el año 2002 se puso en los locales
de la Entidad un equipo de informática, con conexión a Internet. Se pretendía
que los socios se aprovecharan de este recurso para poder realizar sus trabajos
o buscar cualquier información en Internet. Con un horario muy abierto de 10 de
la mañana a nuevo de la noche, durante una hora se puede hacer uso de estos
ordenadores.
Es
además un servicio abierto a personas no socias, que tendrán que pagar una
cuota de 0,60 céntimos por la hora.
La
valoración es que el servicio esta
funcionando correctamente pero lo que no esta tan bien valorado es que es gente
principalmente ajena a la Entidad la que más esta utilizando este servicio.
La
Mutualidad ha estado presente en
aquellas actividades fundamentales que se han realizado a lo largo de estos años,
todos los años se ha apoyado económicamente
tanto a Jornadas Infantiles del barrio como a las Fiestas.
Además
como la Asociación que más socios del barrio tiene, esta presente en aquellas
comisiones del consejo de distrito donde se toman las decisiones que influyen al
barrio.
Uno
de sus últimos propósitos ha sido la revitalización de las fiestas del
barrio.
Así
en las Fiestas del año 2005, la Mutua dentro de la Asociación Beharleku, ha
apostado duramente por las fiestas, montando una serie de actividades inéditas
en el barrio, con el afán de buscar una buena acogida de la gente.
En
esas mismas fiestas, la Mutualidad volvió a incorporar su sección deportiva a
su proyecto. Así ha puesto en marcha el equipo “Mutua otxarkoaga”, donde
varios jóvenes del barrio disfrutan de una manera sana y deportiva de su ocio y
de su tiempo libre.
Mucho
ha cambiado el barrio desde que en
1966 se pusiera en marcha la “Mutualidad de la previsión social”, mucha
gente de aquellos primeros tiempos hoy ya no esta con nosotros, seguramente si
vieran en que se ha convertido el barrio y la entidad, se sentirían orgullosos,
verán que la semilla que ellos plantaron ha ido germinado y creciendo.
Sin
duda en este recorrido que hemos realizado por estos años, ellos han sido parte
fundamental, como lo han sido personas que en algún momento de todo estos años
han trabajo para la Entidad, de
manera voluntaria y altruista, a todos gracias.
La
mutualidad ya trabaja pensando en su cuarenta aniversario, que se celebra el año
que viene, y conociendo a las personas de la Asociación es totalmente seguro
que intentarán realizar algún acto con el que sorprender a los vecinos y sobre
todo con el que intentar mejorar las condiciones de vida del barrio
PRESIDENTES
DE LA MUTUALIDAD
1.
LORENZO
ESTEBAN
(1969-1970)
2.
JUAN
JIMENEZ GARCIA
(1970-1971)
3.
SEVILLANO
MARTIN
(1971-1972)
4.
JUAN
JIMENEZ GARCÍA (1972-1973)
5.
JESÚS
DIEZ DUATO
(1973-1975)
6.
HIPOLITO
JESUS DEL OLMO
(1975-1977)
7.
MIGUEL
FERNANDEZ DE CASO(1977-1981)
8.
FRANCISCO
VIDAL CASADO
(1981-1985)
9.
MIGUEL
FERNANDEZ DE CASO (1985-1987)
10. JUAN
JIMENEZ GARCÍA
(1987-1993)
11. MIGUEL FERNANDEZ DE CASO (1993-ACTUALIDAD)